Este post reflexiona sobre las claves y conceptos relacionados al uso del tiempo entre diversas actividades que incluyen trabajo remunerado y no remuneradas, y cómo estas dinámicas se relacionan con el enfoque de género, la organización social del trabajo y las condiciones de vida.
Estos conceptos se extrajeron del marco conceptual contenido en el documento oficial de la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT) 2024, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística e Informática del Perú.
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El enfoque de género
El género se concibe como una construcción social que define y moldea las expectativas, roles y comportamientos asignados a las personas en función de su sexo. Esta construcción no es estática ni universal, sino que varía según el contexto cultural, histórico y geográfico. A través del tiempo, las sociedades establecieron normas que asocian a las mujeres con el ámbito doméstico y a los hombres con el espacio público y productivo, lo que generó una distribución desigual de las responsabilidades y del tiempo.
Esta diferenciación influyó directamente en la forma en que hombres y mujeres organizan su vida cotidiana. Las mujeres, por ejemplo, suelen asumir la mayor parte del trabajo doméstico y de cuidado, muchas veces sin remuneración ni reconocimiento. Esta carga adicional limita su participación en el mercado laboral y restringe su tiempo para el desarrollo personal, el ocio o la formación.
Las encuestas de uso del tiempo, como la ENUT, permiten visibilizar estas desigualdades al cuantificar el tiempo con un enfoque de género. Esta información es clave para diseñar políticas públicas que promuevan la equidad, ya que permite identificar brechas estructurales y proponer medidas que fomenten una distribución más justa del tiempo y de las responsabilidades familiares.
El trabajo y todas sus formas
El concepto de trabajo adoptado en la ENUT 2024 es amplio e inclusivo. No se limita al empleo remunerado, sino que abarca todas las actividades que producen bienes o servicios, ya sea para el mercado, el autoconsumo o sin compensación económica. Esta visión reconoce que el trabajo no remunerado, como el doméstico o el de cuidados, es esencial para el funcionamiento de la sociedad y la economía.
Durante mucho tiempo, las estadísticas laborales tradicionales ignoraron estas formas de trabajo, lo que ha contribuido a su invisibilización. Sin embargo, estas actividades sostienen la vida cotidiana y permiten que otras personas participen en el mercado laboral. Por ejemplo, el cuidado de niños o personas mayores, realizado mayoritariamente por mujeres, es indispensable para el bienestar familiar y social.
Al incluir todas las formas de trabajo en su análisis, la ENUT contribuye a una comprensión más completa de la economía y de las relaciones sociales. Esta perspectiva permite valorar adecuadamente el trabajo no remunerado y reconocer su impacto en la vida de las personas, especialmente de las mujeres, quienes asumen la mayor parte de estas tareas.
División sexual del trabajo
La división sexual del trabajo es una estructura social que asigna tareas diferenciadas a hombres y mujeres, tanto en el ámbito doméstico como en el laboral. Esta división se basa en construcciones culturales que asocian a las mujeres con funciones reproductivas y de cuidado, y a los hombres con funciones productivas y de sustento económico. Esta asignación desigual de roles tiene consecuencias directas en la trayectoria laboral y en la calidad de vida de las personas.
Por ejemplo, la maternidad impone a las mujeres una serie de responsabilidades que afectan su participación en el mercado laboral. A menudo, deben interrumpir su carrera profesional o aceptar empleos de menor calidad para poder atender las demandas del hogar. En cambio, los hombres no enfrentan las mismas restricciones, lo que perpetúa una desigualdad estructural en el acceso a oportunidades.
Además, esta división establece una jerarquía en la valoración del trabajo. Las actividades remuneradas, realizadas en el espacio público, son más valoradas social y económicamente que las tareas domésticas, que se realizan en el ámbito privado y sin remuneración. Esta jerarquización refuerza la desigualdad de género y limita el reconocimiento del trabajo que realizan millones de mujeres cada día.
Doble jornada de trabajo
La doble jornada es una realidad que afecta principalmente a las mujeres. Se refiere a la situación en la que, además de cumplir con un empleo remunerado, deben asumir la mayor parte de las tareas domésticas y de cuidado en el hogar. Esta carga adicional implica una sobre exigencia que afecta su salud, su bienestar y su desarrollo personal y profesional.
Aunque la participación femenina en el mercado laboral ha aumentado, la distribución del uso del tiempo en tareas del hogar sigue siendo profundamente desigual. Los hombres no han asumido de manera proporcional las responsabilidades domésticas, lo que perpetúa la carga sobre las mujeres. Esta situación se agrava en contextos donde no existen servicios públicos adecuados, como guarderías o centros de cuidado para personas mayores.
La doble jornada también tiene implicancias económicas. Las mujeres, al tener menos tiempo disponible, suelen acceder a empleos de menor calidad, con jornadas parciales o en sectores menos remunerados. Esto contribuye a la brecha salarial de género y limita su autonomía económica. Superar esta situación requiere políticas públicas que promuevan la corresponsabilidad y que reconozcan el valor del trabajo no remunerado.
Carga global de trabajo
La carga global de trabajo es un concepto que permite medir el total de horas que una persona dedica tanto al trabajo remunerado como al no remunerado. Esta perspectiva es fundamental para entender la verdadera dimensión del esfuerzo laboral de las personas, ya que las estadísticas tradicionales suelen centrarse únicamente en el empleo formal.
Al considerar todas las actividades productivas, la ENUT permite identificar desigualdades que de otro modo pasarían desapercibidas. Por ejemplo, muchas mujeres que no tienen un empleo remunerado dedican más horas al trabajo que los hombres, si se considera el tiempo invertido en tareas domésticas y de cuidado. Esta información es clave para diseñar políticas que promuevan la equidad y el bienestar.
Además, el análisis de la carga global de trabajo permite visibilizar las interconexiones entre la producción económica y la reproducción social. El trabajo no remunerado sostiene la vida y permite el funcionamiento del sistema económico, aunque no se refleje en las cuentas nacionales. Reconocer esta realidad es un paso necesario para construir una sociedad más justa e igualitaria.
Otras definiciones básicas
El marco conceptual de la ENUT 2024 incluye una serie de definiciones operativas que permiten clasificar y analizar las actividades de manera coherente. Se definen conceptos como actividad principal, actividad secundaria y actividades simultáneas, lo que permite capturar la complejidad de la vida cotidiana y del uso del tiempo.
También se establecen categorías para distinguir entre actividades productivas y no productivas. Las primeras incluyen tanto el trabajo remunerado como el no remunerado, mientras que las segundas se refieren a actividades personales que no pueden delegarse, como dormir o alimentarse. Esta clasificación permite analizar cómo se distribuye el tiempo entre distintas esferas de la vida.
Asimismo, se definen los distintos tipos de cuidado, diferenciando entre cuidados especiales, cuidados simultáneos y cuidado a personas dependientes o no dependientes. Estas definiciones son fundamentales para entender la carga de trabajo que implica hacer uso del tiempo para el cuidado de otras personas y para diseñar políticas que reconozcan y apoyen esta labor.
En conclusión, el marco conceptual de la ENUT 2024 incorpora nociones como género, uso de tiempo para trabajo no remunerado, división sexual del trabajo y carga global de trabajo con el fin de visibilizar desigualdades estructurales que afectan especialmente a las mujeres. De este modo, constituye una herramienta poderosa para el diseño de políticas públicas orientadas a la equidad y al bienestar. Además, invita a reflexionar sobre el valor del tiempo y su distribución en la sociedad contemporánea.
Referencias
Instituto Nacional de Estadística e Informática. (2024). Encuesta Nacional de Uso del Tiempo – ENUT 2024: Ficha técnica y marco conceptual. INEI. Encuesta Nacional de Uso del Tiempo 2024: Principales Resultados – Informes y publicaciones – Instituto Nacional de Estadística e Informática – Plataforma del Estado Peruano
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